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El actual panorama empresarial se caracteriza por su complejidad y dinamismo. En este contexto, ninguna organización puede navegar aislada, la colaboración es un elemento clave, combinando diferentes capacidades y conocimientos, para conseguir soluciones integrales a retos concretos. Para crear proyectos colaborativos de forma eficaz, es imprescindible detectar las partes necesarias y, sobre todo, contar previamente con alianzas estratégicas, entre distintos actores de diversos ámbitos, tecnologías y conocimientos complementarios, en las que exista un clima de confianza mutua en la profesionalidad y la implicación de cada una de las partes involucradas para asegurar el éxito del proyecto.

Los datos del Departamento de Empresa y Trabajo indican que en 2020 Cataluña tenía 518.883 pequeñas y medianas empresas (PYME), el 81% de todo el grosor empresarial catalán. Para una PYME es muy difícil contar con una red tan potente como para obtener por sí solos a estos socios de ámbitos diferentes al suyo con quienes puedan y confíen trabajar por cada proyecto, y menos la capacidad para detectar aquellas oportunidades con más potencial para resultar ganadoras. Aquí es donde se presenta la necesidad de estar conectado a un ecosistema empresarial que te aporte estas conexiones e información relevante.

Un ecosistema, entendido como una organización con su propia estructura, se conforma para atender a las necesidades no cubiertas de sus miembros asociados. Los miembros son en realidad quienes construyen desde dentro para forjar una iniciativa que proporcione servicios no sólo adecuados, sino que infundan propósito y sobre todo, creen valor. Un ecosistema empresarial crea ese marco de confianza como eje central para alcanzar el éxito, ya que facilita la detección y aprovechamiento de las oportunidades, creando así modelos de negocio más robustos, tanto por el mismo ecosistema como por sus miembros. Esta teoría va sostenida por los datos analizados en los últimos años. Las cifras indican que esa pertenencia a un ecosistema está relacionada con una mayor competitividad empresarial. La facturación de aquellas organizaciones que forman parte de iniciativas como por ejemplo los clústeres, es superior respecto a las que no forman parte de ninguna (ACCIÓ, 2023).

Entre estos ecosistemas, el de inteligencia artificial (IA) es particularmente relevante. La IA se ha convertido en pieza clave del panorama tecnológico actual, está redefinido todos los aspectos, no sólo de las empresas y los negocios sino también de la educación, la sanidad y la ciudadanía. Disponer de un ecosistema de IA es esencial para cualquier territorio para seguir innovando y promover la generación de oportunidades de negocio.

La IA es una tecnología de alta capacidad de aplicación transversal con otras tecnologías. En el caso de la iniciativa de la Digital Catalonia Alliance, la comunidad de IA es la más demandada en cuanto a establecer conexiones con el resto de comunidades tecnológicas que conforman la DCA, especialmente con la de Ciberseguridad y el Internet de las Cosas (IoT). Así lo demuestran los resultados de las actividades transversales en todas las comunidades y tecnologías de 2022, donde el 50% de los participantes totales son miembros de la comunidad de IA.

En conclusión, en un mundo empresarial cada vez más interconectado, la colaboración y el establecimiento de alianzas se convierten en herramientas indispensables para asegurar el crecimiento y el éxito a largo plazo. Los ecosistemas empresariales ofrecen el espacio necesario para esta colaboración y facilitan la creación de conexiones y confianza entre diferentes actores. Contar con un ecosistema de IA es especialmente relevante, éste desempeña un papel clave, ya que permite a las organizaciones de otras tecnologías desarrollar, implementar y ofrecer soluciones tecnológicas innovadoras que de otro modo, y de forma individual, no podrían. Así, promover la innovación y la colaboración apoyando la existencia de estos ecosistemas, no sólo es apostar por la mejora de la competitividad de las empresas que forman parte, sino contribuir a reforzar la economía de todo el territorio en el que operan, gracias a la creación de un tejido suficientemente fortalecido para ser capaz de afrontar, de forma conjunta y con éxito.

Letícia Gómez Alarcón
Digital Catalonia Alliance Manager, Fundació i2Cat

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