Este proyecto ha contribuido a la transformación digital de la movilidad inteligente, aprovechando el uso de la Inteligencia Artificial (IA) y el análisis de Big Data para conseguir dos objetivos específicos con impacto directo en la sociedad. El primer objetivo pretende mejorar la seguridad vial y reducir el número de accidentes mediante la detección de situaciones de peligro tanto para vehículos como peatonales en escenarios urbanos e interurbanos. El segundo objetivo se centra en el análisis de los flujos de tráfico, lo que permite identificar las congestiones de tráfico y otras situaciones relacionadas, lo que puede conducir a políticas eficientes de gestión del tráfico.